Poesía

El Samurai y la Muerte.

 

 

 

El Samurai y la Muerte

Los revuelcos de la vida

arden en sus mejillas

como viejas lavas prominentes

que afloran tersas

y descienden

hasta las comisuras de sus labios.

Miran rebeldes

sus ojos como lagos

desde lo profundo del alma

aferrándose a la luz

cada vez más tenue

tamizada

por flores de cerezo.

Con su cuerpo destruido

desarmado

y ajeno,

no hay rendición

ni duda,

no hay ruego

no hay titubeo.

Solo la Muerte acude a servir

con su aguzado filo

muy a su pesar,

para rendir honores

a sus pies y a sus manos

limpias,

y acoger respetuosa

su esencia.

 

Foto y poesía:

maximenendez

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