El silencio
Poesía

El silencio.

 

El Silencio

Y llegó el momento de partir,

destruido

aturdido por el eco lejano,

implacable invierno

de esperanzas frustradas

con el pellejo hecho jirones,

sin respuestas

sin mentiras

sin verdades;

vacío.

El gris plomo como equipaje

de veneno insufrible

sin estrellas ni luna,

solo la lluvia fría

y mar mala

corre sobre él,

empapado hasta el alma

del recuerdo de su mirada,

casi opaca

empañada

ausente.

Dudas

remordimientos

y sueños crueles,

cilicios bien apretados

hasta quebrar el torso.

No hay perdones

no hay reproches

para el que transita

por el camino de las flores necias,

pisando sobre los cantos mezquinos

del egoísmo

y la codicia ciega.

Justa es la condena

quizá,

que hace a la penitencia

sorda,

al que grita perdones

desde un corazón irredento

y la faz mal resanada;

como el infierno.

 

Foto y poesía:

maximenendez

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