Fresa y chelva
Poesía

Fresa y chardonnay.

 

 

 

Fresa y chardonnay

Su arribar fue besando

fue como volar sobre el mar

casi rozando.

Una brisa

una brizna,

el tronar que acude

tras el destello cegador

que aturde.

Hielo sublimado

muy frío

profundo,

nieve perpetua

arrojada sobre las ascuas

del rojo deseo,

ese que va lento

secular.

Abrir los ojos

de un sueño profundo

bajo un cielo radiante

que alumbra y duele.

Perderse

en su boca tierna

fresa

y fragante chardonnay,

azarado

como un chiquillo perdido.

Lo que siempre quise

y no fui,

lo que era

y no fue,

lo que pudo ser

y será,

puede;

quizá fuera…

Caer

y navegar

mecido el paño

con su aliento,

salpicado

por la luz de una mirada,

de su mano,

tratando de olvidar

el olvido.

 

Foto y poesía:

maximenendez

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