Reflexiones 151 a 155
Reflexiones

Reflexiones, 151 a 155

 

Reflexiones, 151 – 155

 

151.- La democracia puede ser una trampa, un engaño, una grotesca manera de camuflar el totalitarismo.

152.- Dejando aparte las diferentes modalidades de democracia, es evidente que a día de hoy no es lo mismo una democracia como la danesa, la alemana, la finlandesa o la canadiense, comparadas con la venezolana, la chilena, la rusa o la turca; por poner unos ejemplos bien polarizados.

153.- La democracia tal y como la entendemos hoy, sería aquella en la que la soberanía reside en el pueblo, donde el poder político lo ejercen los ciudadanos en igualdad de derechos, con independencia de su raza, género, creencias religiosas o inclinaciones sexuales. Es evidente que suena muy bien, pero es algo que no alcanza a todas las democracias, más bien a unas pocas, quizá se puedan contar con los dedos de las manos y puede que nos sobre algún dedo.

154.- Una sociedad idiotizada por los poderes económicos mediante el control y manipulación de la verdad, transforma la realidad y la convierte en una impostura generalizada, una posrealidad que destruye la libertad desde los más profundos cimientos de la soberanía, al perder la independencia los individuos alienados y con ello los principios de la esa libertad; siendo un hecho anecdótico que se rija por un régimen totalitario o por sufragio universal.

155.- Podemos decir sin temor a equivocarnos, que la calidad de una democracia moderna resulta ser directamente proporcional a la independencia de los medios de comunicación en cualquiera de sus formatos, siendo ésta trascendental, tanto o más que la independencia de los poderes del estado; y su prostitución, la peor lacra que puedan padecer sus integrantes.

 

maximenendez

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