Reflexiones 271 - 275
Reflexiones

Reflexiones, 271 a 275

 

Reflexiones, 271 – 275

 

271.- Dicen que las guerras las ganan siempre los buenos, y para que eso se produzca hacen falta los malos. Aunque la razón nos debería llevar a cuestionar si son buenos los buenos y malos los malos; o mejor, si los buenos son todos buenos y los malos son todos malos. Puede parecer un juego de palabras, pero es algo esencial. Como reza el chiste de un gallego que había ido como voluntario al Vietnam y se disponía a cruzar un puente apunto de venirse abajo, reza: “Dios, eres bueno, ayúdame; pero tú, Diablo, tú no eres tan malo”. Una vez cruzado, con alivio exclamó: “¡Agora que vos fodan aos dous!”

272.- La esencia de la tan traída polarización es encontrar a los malos, y si no se les inventa. No importa mucho la argumentación, eso es lo de menos. Parece que la tendencia del ser humano para mitigar sus frustraciones es encontrar razones, por disparatadas que puedan parecer, y sobre todo culpables.

273.- La mentira y la frustración son para el enfrentamiento, la mecha; y la ignorancia es el explosivo. El odio es el resultado de todo ello; odio al diferente, al que se identifica como el enemigo al que hay que destruir. Estas circunstancias manejadas de forma maliciosa o interesada son hoy culpables de las polarizaciones sociales y el desarraigo del ser humano para con sus semejantes. Gracias a foros vacíos de toda ética y prisioneros de sus pagadores.

274.- Victimas claras de estos tiempos son las minorías, los librepensadores, y los que sencillamente se desmarcan de cualquier credo político: el sujeto individual. Hay bandos que absorben a unos y otros. En ocasiones algunos caen en el anatema por no tener cabida en ninguna ortodoxia y simplemente son ahogados; en ocasiones usurpados sus semblantes de manera impostora y tácita.

275.- El miedo a discrepar, a ser víctima del destierro, es el pegamento de todo bando. Prisioneros del gremio sometemos nuestras conciencias. Pero las cuestiones que surgen son: ¿en qué y a quiénes beneficia? Y sobre todo, ¿hacia dónde nos lleva a todos sin excepción? Mientras tanto los problemas siguen agravándose, con un planeta que avisa, y la estupidez funcional campando.

 

maximenendez

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